19242158KatherinePennacchioCuando la invitaron a trabajar en la investigación de bases de datos de los llamados  Panama Papers, junto con aproximadamente 370 periodistas más alrededor del globo, la periodista venezolana Katherine Pennacchio se encontró con una maquinaria asombrosa.

“Básicamente teníamos dos plataformas a las que podíamos entrar”, detalla en entrevista,  “una era una red social [basada en el software abierto de Oxwall], con ella podíamos estar en contacto con los demás periodistas de cualquier lugar del mundo.

“Íbamos creando grupos: ‘Hallazgos de Panamá, de España…’ si yo estaba investigando un personaje cualquiera y estaba relacionado con un grupo de España iba a ese grupo y lo ponía allí”.

La otra plataforma fue un buscador que les permitía ubicar a los beneficiarios de los servicios de Mossack Fonseca, muchos de los cuales violaron leyes para ocultar millones de dólares que evitaron pagar en impuestos. También permitía navegar  los millones de documentos entre pdfs, fotos y otros archivos, así como datos estructurados.

Para que el buscador funcionara, apenas dos desarrolladores,  Rigoberto Carvajal y Miguel Fiandor, habían reconstruido la base despedazada entre varios formatos.

Colaboración. Era la piedra angular  sobre la cual, de acuerdo con la hoy periodista de Armando.info , se monta el periodismo de datos. Pero ella no la aprendió con los Panama Papers.

CC NC SA by Fotomovimiento

CC NC SA by Fotomovimiento

Lo supo desde su participación en la investigación finalista del premio Gabriel García Márquez Propietarios de la Censura ––que mide las consecuencias del fenómeno de la compra masiva de medios por parte del gobierno venezolano tras la muerte de Hugo Chávez–– y en la iniciativa Vendata, con que ella busca habilitar investigaciones de datos sobre información de la Gaceta (órgano oficial de publicación de leyes venezolanas).

“Creo que mucha gente piensa que se trata de hacer un mapa o una visualización, pero el periodismo de datos como tal es un proyecto que logre tener varias aristas cubiertas: investigación, colaboración y datos.

 

“Todo periodista debe tener un amigo desarrollador, no uno, varios”, dice con una sonrisa.

“La mayor suerte que un periodista puede tener es trabajar con un desarrollador que vaya de su mano. No le quito mérito ni al diseñador ni a otros periodistas. Lo ideal es tener al menos uno de cada uno”.

Para Vendata ha sido fundamental el apoyo de Ipys Venezuela y Transparencia Venezuela. El proyecto comenzó cuando Katherine conoció al desarrollador Victor de Ponte y le planteó su idea.

“Él me ayudo a darle forma a lo que yo traía en la cabeza. Es semejante a los proyectos de VozData en Argentina (de La Nación). De ahí vino una de las ideas: lástima que no había documentación de su trabajo, y no es posible para el programador simplemente copiarlo. Se tuvo que crear desde cero. Nosotros queremos que en el nuestro haya documentación para que pueda reproducirse la plataforma en cualquier país para otros proyectos”.

La escasez de papel para impresión, banda ancha y… profesionales especializados en datos; el racionamiento de la electricidad y la censura son elementos a franquear en Venezuela, pero el proyecto continúa con éxito. Tiene objetivos ambiciosos: crear una plataforma que habilite la investigación sobre la Gaceta, un amasijo de publicaciones sin estructura alguna, hecha de escaneos de documentos disímiles y que se carga a un sitio donde a veces ni el ojo humano puede leerlo.

Katherine equipo“A pesar de todos los problemas que tenemos he tenido suerte consiguiendo personas que se comprometan por varios meses durante el proyecto. Somos cuatro, los que iniciamos: Arysbell Arismendi, coordinación, la diseñadora de Propietarios de la Censura, Roselia Ruiz y también y Victor de Ponte, el desarrollador que conocí en un hackatón en Caracas”.

Tres años atrás, durante su maestría en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización en la universidad española Rey Juan Carlos seguía los pasos de la también periodista Emilia Díaz Struck, su mentora en Venezuela.

“Fue mi acercamiento profundo al periodismo de datos. Hice mi tesis en CartoDB. Me interesé en el tema de visualización. Me costó un poco porque no sé muchísimo sobre programación, pero ahí empecé a familiarizarme con el código, me ayudó a entender cómo relacionarme con desarrolladores, aprender el lenguaje que ellos hablan y aprender a explicarte en cuanto a lo que necesitas, que es un reto”.

Hay otros retos: es un país donde periodistas fueron retirados de sus posiciones en televisión por sugerir la existencia de desabastecimiento de víveres o donde está prohibida la palabra “inflación”, profesionales de la información y desarrolladores escasean, lo mismo que el papel, y la banda ancha, y el trabajo de instituciones con que Katherine ha trabajado recibe constantes críticas de agentes cercanos al gobierno venezolano por haber recibido financiamiento de organismos internacionales como USAID y National Endowment for Democracy (NED).

Katherine decidió quedarse.

“Siempre quieres aportar algo a la sociedad y esta es mi manera de hacer alguna aportación. Por otra lado, tal vez tengo un problema con la autoridad”. Katherine sonríe.  “Me gusta desafiarla, hacer contraloría social”.