Fue en el año 1905 cuando el científico alemán Albert Einstein propuso la teoría de la relatividad, y descubrió que el tiempo es una dimensión relativa… ¿Pero qué tiene que ver eso con el uso y manejo de datos?

Pues resulta que el tiempo también puede cambiar la percepción de la estadística. Claro que esta relatividad es completamente diferente a la de Einstein (vale la pena aclararlo: sólo lo uso como símil).

Cuando se utiliza cifras para apoyar puntos de vista, es de suma importancia considerar el lapso del tiempo en el que se contemplan. Así como escribí en un posteo anterior sobre la importancia de entender cifras relativas y absolutas, considero igual de importante hablar del tiempo.

Para dejarlo de manera clara utilizaré un ejemplo que está de moda: la depreciación del peso mexicano (no se preocupen: no hablaré de economía).

Si quisiera argumentar que la reciente inestabilidad política en México, derivada del caso Ayotzinapa y el escándalo de la casa del Presidente, ha sido la causante de la pérdida de valor del peso, tomaría un lapso de tiempo desde el 26 de septiembre (fecha del caso Ayotzinapa) a la actualidad. Los resultados serían los siguientes:

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De esta manera quedaría en evidencia que el peso ha perdido 8.9% de su valor desde el inicio de estos dos escándalos, ubicándose así en el lugar 10 de algunas de las 12 divisas más importantes.

En cambio, si lo que quiero es defender el peso diciendo que esos factores no han influido, tomaría el rendimiento del peso en el mes y medio posterior al inicio del caso Ayotzinapa (excluyendo noviembre). Los resultados serían los siguientes:

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Fuente: Bloomberg

De esta manera, el peso sale muy pero muy bien. De hecho, mejor que el euro, el franco suizo y la libra esterlina entre otras. Lo interesante es que ambos datos son verdad.

¿Cómo es posible esto? ¿A qué se debe? En ambos ejemplos, el caso Ayotzinapa es el punto de inicio; lo que cambia es que, en el primer caso tomamos hasta el 16 de diciembre de 2014, y en el segundo, tan sólo un mes y medio después del 26 de septiembre (fecha de inicio de Ayotzinapa).

El hecho de cambiar las fechas finales genera que la mayor pérdida de valor de nuestra moneda, que se generó en noviembre, no quede contemplada en el segundo caso pues abarca hasta principios de ese mes. Es decir: la caída más fuerte del peso queda fuera del rango utilizado para el segundo caso.

Éste es un ejemplo más de la manera en que los datos, dependiendo de su uso, pueden presentar cosas muy distintas. ¿Cuál de las dos caras es más realista? Las dos; depende del juicio de cada quién. Es por esto que digo que, en la estadística, el tiempo hace que todo sea relativo.